Verdades como puños que golpean la realidad sin piedad, recordando lo inmediato del instante y la necesidad de despertar al presente en curso, al maravilloso y único ahora.
Quizás, los pájaros en la cabeza, aletean y forman ese batiburrillo, en forma de remolino encerrado entre química y latidos. Soledad. Puede que esté descubriendo, la bondad interesada…