Sorprendente no haber recordado este Lobo Hombre en París después de tantas lunas, pero ha sido con esta de agosto, con esos colores, la que me la ha traído a la memoria, y aquí la tenéis.




Mientras suena, trato de convencer a mis satélites que los peluches tienen su momento de vida animada cuando les dejan solos en su habitación. Se resisten, pero les cuento el clásico del «soldadito de plomo» y el moderno «Toy Story» y por un momento su sonrisa me dice que algo ha calado…





Como calan los rayos de sol a través del tragaluz de Atocha, unos instantes antes de tomar el vagón que me lleva de puente a casa y me acerca al descanso…




Y en la noche Lúa, a la que cantan lobos y que bajo su manto crecen leyendas y juegan muñecos. A veces la fiesta termina en bronca que la luz de la mañana descubre. Esto me da para inventar nuevos cuentos y sueños con los que hacer sonreír a los chotillos.




 

Os dejo el resultado de la batalla, a Lúa ayer y las sombras de la estación como prueba de lo que os cuento por si no me creéis. El objetivo de la N1, no engaña.


Feliz fin de semana o puente para tod@s.

Sed felices.

 

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Hola

Cómo pueden los gestos del Alma cambiar el Color.

Como una canción caída en aquel momento, ese detalle imperceptible, esa palabra, bien o mal colocada, una sonrisa, el viento singular entre las alas de una mariposa…

La magia de los movimientos en el tiempo, la caída de las hojas al ritmo de segundero tranquilo. Siempre igual, siempre, jamás podrá tener más o menos prisa. Es.

Encontrarás jirones por..