Día trescientos seis. Entre

Entre lo que vas y llegas, pasan cosas. Tú piensas que llegas tarde a algo que tiene su hora.

Las esperas, esas que crees que no quieres, ese tiempo que parece que solo es importante para mirar en la parada hacia donde crees que aparecerá tu tren, tu bus, tu coche, … tus deseos.

Pero sí, también lo que esperas se mueve, y también su segundero, y el de los que van a bordo. Quizás andan pensando en llegar a otro destino cuanto antes para estar a tiempo, para no tener que pensar.

Porque es, entre que llegas y vas, donde transcurre todo lo que cabe en la Vida.

El camino entre

Crecen las flores, despiertan los estorninos, sueña un grillo, colocas las mesas, sale el café, huele el viento, brillan las estrellas, cae el sudor, recuerdas aquello, o te da por escribir un chaspalindes.

El Camino

Así es entre lo que sea. Sí. Siempre pasan cosas, como por ejemplo el tiempo que nos han regalado para vivir mientras llegamos a donde sea.

Vive y sé, siempre.

Comentarios

Deja una respuesta