Te regalo un deseo con sueños al aire, mirada al cielo, ojos de ilusión. Cerrados o abiertos, pero piénsalo bien, porque no es un deseo suelto, es del instante y al vaivén de las alas de mariposa.

No está solo, lleva detrás, al lado o arriba, tantos como estrellas. Todos nacidos de latidos. De acá y de allá.
Y cuado el tuyo alce el sueño, por un instante se pierde la balanza, y es cuando uno nuevo nace y otro diente de león, impaciente, ocupa la ilusión de un nuevo Alma. Espera sin saber, el día que compartas l aquella mirada, esa sonrisa y el pensamiento nacido de la Pura Vida, del sentir, del Amor.
Ahora, confía







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