Ya se lo decía Gingivitis Murphy a Lisa: «el blues y el jazz no están hechos para que te sientas mejor, están hechos para que lo demás se sientan peor». Y de esta forma, y casi sin presentación, se ponen a tocar sus saxos en un puente, con la luna de fondo.
Estando como está el patio, es imposible mirar hacia otro lado, y no viene mal que aunque esto nos esté calando hasta los huesos, no nos acostumbremos, y de vez en cuando sintamos el frío.
Para calentar y mantener siempre la ilusión y las ganas por todo, tenemos cientos de cosas alrededor que nos ayudan a recargar y afrontar cada día con ganas de meterlo en el bolsillo y hacerlo nuestro.
Como muestra, estos rayos de sol que se cuelan por la cúpula central del Castillo del Rey Barbudo, que nos regala el sensor del nuestro iP5 a través de Camera+, y que Phototoaster envía a Flickr para descansar en Piccasa y ser mostrarlo en tu pantalla.
Quizás deberías sentir como tiembla el suelo bajo tus pies con cada uno de tus pasos, y no te estoy llamando gord@. El día de hoy, que me guardo en el bolsillo, tampoco me valdría de mucho si no lo compartiera contigo.
Como una canción caída en aquel momento, ese detalle imperceptible, esa palabra, bien o mal colocada, una sonrisa, el viento singular entre las alas de una mariposa…
La magia de los movimientos en el tiempo, la caída de las hojas al ritmo de segundero tranquilo. Siempre igual, siempre, jamás podrá tener más o menos prisa. Es.
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