Hasta que no estás frente a él no te das cuenta de su presencia. Las raíces, en su cuadrado reservado, se hunden en la tierra, entre la calzada y el túnel.

Solo y quieto, en silencio. Seco ahora por el invierno, viendo pasar la vida día tras día. Testigo del tiempo.

Es el árbol de Atocha, ese que en medio de todo nadie ve, excepto la nerviosa lente de zafiro del iP5, que con ayuda de ProCamera hemos editado usando BigLens iOS, para que la próxima vez que mires, le saludes y sienta que no está tan solo. Tu tampoco.

Buen día Heman@s

 ArbolAtocha

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Hola

Cómo pueden los gestos del Alma cambiar el Color.

Como una canción caída en aquel momento, ese detalle imperceptible, esa palabra, bien o mal colocada, una sonrisa, el viento singular entre las alas de una mariposa…

La magia de los movimientos en el tiempo, la caída de las hojas al ritmo de segundero tranquilo. Siempre igual, siempre, jamás podrá tener más o menos prisa. Es.

Encontrarás jirones por..