Venny Soldan-Brofeldt

Artist, sculptor, and jewelry designer.

DIA CIENTO CUATRO. 7

Cuando inicié aquel camino a Santiago, nada, ni nadie podría haberme avisado del cambio que mi vida iba a dar. Y es que dicen del trazado milenario que saca lo mejor y lo peor de cada uno y te enfrenta a tus virtudes y miedos sin piedad.


Iluso de mi cuando llegué a Ferreiros el primer día, calado hasta los huesos, pesado como un saco de papas y con un nombre en mi cabeza que flotaba con un «estoy aquí» de continuo…



 


El segundo día, seguía y las cosas más bellas empezaban a llevar su nombre, el sonido de los ríos, el detalle de los montes, el color de la hierba se iba transformando…



El tercero lo traía el viento, y cada gota de lluvia susurraba su destello, hasta que en los chaparrones atronaba para dar paso al arco iris más bello.




El cuarto y quinto, reflejaba en las nubes su olor, el de aquel pañuelo que me regaló al iniciar el viaje como prenda de compañía, y que en las noches de camareta y ronquidos tranquilizaba mi alma y arrullaba mi descanso…




Al sexto, desde la noche de estrellas, con el camino de luces dibujado en el cielo y el ron como consejero, el teléfono me la trajo y al oír su voz convertida en realidad de sílabas y frases enlazadas descubrí que estaba enamorado de ella…



…y llegué a Santiago y abracé al Santo patrón de España y peregrinos del mundo y en su camino descubrí mi Amor por Ella, mi verdadero destino y la fuerza que me mantiene en pie tantos días, camuflada en forma de sonrisa, de mirada o de caricia, y por qué no, del algún que otro aguacero más o menos merecido.




Nos casamos y volvimos a dar gracias,y de ahí dos soles que alumbran las noches, y siete años después más ganas de saber y sentir como juntos la tierra tiembla bajo nuestros pies.


 

Feliz aniversario Amor, gracias por compartir camino. No dudes que nos queda lo mejor.



TQ.

 

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