Y así, mientras se cuela el amanecer por los ojos de la estación, voy pensando en la cantidad de florecillas amarillas que se ven en lo márgenes de carreteras, vías y campos, y me asalta la duda…
Y así, mientras se cuela el amanecer por los ojos de la estación, voy pensando en la cantidad de florecillas amarillas que se ven en lo márgenes de carreteras, vías y campos, y me asalta la duda…
Me gusta ver al par de ellos caminando ordenados por el parque, con rumbo claro y el sol a la espalda..

Cómo pueden los gestos del Alma cambiar el Color.
Como una canción caída en aquel momento, ese detalle imperceptible, esa palabra, bien o mal colocada, una sonrisa, el viento singular entre las alas de una mariposa…
La magia de los movimientos en el tiempo, la caída de las hojas al ritmo de segundero tranquilo. Siempre igual, siempre, jamás podrá tener más o menos prisa. Es.
Si te apetece compartir camino, por acá podemos empezar
Deja un comentario