Entre los ingredientes necesarios para sentir un día, están los gestos. Esos pequeños detalles, movimientos, guiños o suma y combinaciones de otros que dibujan bodegones de realidad.




Como una vez más que veo correr a un señor de doscientos cinco años con ventaja, que ve venir el autobús, y el conductor finge una actuación para desacelerar y abrir la puerta en el momento justo para recogerle.




O la madre con tres maletas más grandes que ella, sobre un carro desbordado, alrededor de gente que sube en el tren y que solo la esquivan. De momento se hace el silencio y ella pide ayuda. Cuento hasta quince personas que estaban esperando que dijera algo y que sienten la liberación del momento, de la vergüenza, y se lanzan a ayudarla a bajar del vagón. Me incluyo en el pack.


 

No hace más de cuarenta minutos, y ya llevo dos en tercera persona. Así que si os apetece hoy, llenad vuestro día de gestos y olvidar que alguien os mira y se llena de cosas buenas , de gestos que hacen mejor el día a día.


Por cierto, y en primera persona, me ha esperado todo un tren de cercanías, mientras me despistaba con la foto, le he dado las gracias al maquinista, y nos hemos reído los dos sin conocernos de nada. Dos personas, dos detalles, un momento, y aquí estamos.


Las fotos de hoy, gentileza de Camera+, BigLens procesadas a través del iP5 y el iPad. Subidas con WebAlbums e insertadas desde Blogsy para terminar donde ya sabéis.



Gracias y feliz jueves.

 

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Hola

Cómo pueden los gestos del Alma cambiar el Color.

Como una canción caída en aquel momento, ese detalle imperceptible, esa palabra, bien o mal colocada, una sonrisa, el viento singular entre las alas de una mariposa…

La magia de los movimientos en el tiempo, la caída de las hojas al ritmo de segundero tranquilo. Siempre igual, siempre, jamás podrá tener más o menos prisa. Es.

Encontrarás jirones por..