Cuando el Milagroso Max le pregunta a Westley por qué quiere vivir después de «estar muerto en su mayoría», él, desde el otro lado le responde, «Amor verdadero»… Max, con gesto de enfado y después de comparar el amor con un bocadillo de cordero con tomate y lechuga exclama, ¡farolero, me ha llamado farolero!.



Íñigo Montoya y Fezzik tratan de explicar con sus mejores palabras que se confunde, entonces entra en escena la esposa del mago con los brazos al aire y regañándole por no querer servir a tan noble fin.



Esta secuencia de la Princesa Prometida es la culpable de que cada vez que miro las farolas bajo la lluvia, se me dibuje una sonrisa al pronunciar muy bajito, «fa-ro-le-ro», y desde hace un tiempo me sorprenda a mi mismo con el trípode, la cámara, NightCap y PhotoStudio para iPad montados para hacer la foto. Sólo un efecto: Blanco y Negro

Buen lunes Herman@s,
Vamos a por la semana.

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Hola

Cómo pueden los gestos del Alma cambiar el Color.

Como una canción caída en aquel momento, ese detalle imperceptible, esa palabra, bien o mal colocada, una sonrisa, el viento singular entre las alas de una mariposa…

La magia de los movimientos en el tiempo, la caída de las hojas al ritmo de segundero tranquilo. Siempre igual, siempre, jamás podrá tener más o menos prisa. Es.

Encontrarás jirones por..