Crecer sobre tierra limpia o tierra vieja, mal cuidada.
Siempre puedes echar un abono para que las flores brillen como nunca, pero la tierra mala sigue ahí, y con los días, las raíces sufren y el olor sube.

No debes fiarte de las acciones individuales, debes hacerlo del conjunto si lo que estás entregando es tu confianza o tu corazón.
Si te crees tan fuerte, si eres tan confiado, adelante. Pero debes saber que tras cada héroe romántico se esconde una historia de sufrimiento, y no, una bella leyenda de Amor.

Ama sin esperar nada, pero llénate de la entrega. Alimenta tus actos con el cariño que encierran los detalles y no creas en los sueños por llegar, sino en los que vives a cada paso.
No esperes que nadie cambie, respeta no de palabra, sino de pensamiento y corazón.

Perdona, aprende a vivir con ello, y siempre desea lo mejor que esté por llegar a quien dejaste que te dañara.
Olvida las venganzas, la justicia. No eres objetivo, no sabes lo que alberga cada Alma en sus latidos más profundos. Puede que ni tu sepas de los tuyos.

Aléjate, de quien te haga útil, y apega tu esfuerzo a quien cree en el «codo con codo».
Siempre al lado de la sonrisa sincera. Se la distingue porque no es escandalosa, porque tiene la Luz que ilumina algo por dentro y lleva una mirada limpia.
Rama
