Hacía años que no sabía de ellas, y de repente, y como pasan estas cosas, me han empezado a cantar su «Release Me». Hoy para escuchar calentitos si es posible, y mirando a través de la ventana, las Wilson Philips.
Y aunque el registro de entrada no tenga nada que ver con la seguidilla de más abajo, ayer me emocionó una Amiga al leer los versos que compartió de Victor Hugo, de su poema «Deseo».
En mi infinita ignoraría, jamás lo había leído al completo, sólo retales de aquí y allá, en correos, recortes y «porwerpoints» que a veces matan el conjunto.
No os lo voy a cortar y pegar. Os pongo el enlace para, que si tenéis un instante en vuestro día no perdáis el tiempo leyendo esto que escribo, y si dedicarlo a pensar leyendo y sentir escuchando.
Sacad vuestras propias conclusiones. O incluso, abrir debate sobre la sabiduría de los deseos para completar los vuestros. Recordar algunos perdidos, pensar en aquellos que queréis, los que os maltratan. Y discutir puntos de vistas, durante el café, la sobremesa, o esta noche después de la cena.



