Y aunque el registro de entrada no tenga nada que ver con la seguidilla de más abajo, ayer me emocionó una Amiga al leer los versos que compartió de Victor Hugo, de su poema «Deseo».
Sacad vuestras propias conclusiones. O incluso, abrir debate sobre la sabiduría de los deseos para completar los vuestros. Recordar algunos perdidos, pensar en aquellos que queréis, los que os maltratan. Y discutir puntos de vistas, durante el café, la sobremesa, o esta noche después de la cena.











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