Otoño, la estación de las hojas. Y con canciones como esta, a mi lo que me apetece es mesa camilla con copita, bosque de hayas con alfombra de colores, y la lluvia a través del cristal.
Más de trescientos millones de abortos en China, programados por la ley del «hijo único», y que apunta en segundo nivel a las niñas.
Trescientos millones de almas programadas para nacer y que jamás lo hicieron. No es un problema de malformaciones, de peligro para la vida de la madre, de riesgos desconocidos. Es un sistema frío y mecánico, una rueda que hace girar la desesperación de la locura.
Algunas llegan a nacer, pero irremediablemente son abandonadas. A veces, creen tener suerte, y la tienen cayendo en manos de una familia que las adopta y les promete una nueva esperanza.
Otras, como Yong Fang, a falta de un día para cumplir los trece años, en el límite que marca el cambio entre el verano y el otoño, se van de este Plano obligadas por aquellos que decían amarla, por los que prometieron sonrisas y sueños.
Belleza Valiente, que es lo que significa Yong Fang, cambió su destino en uno de estos bosques de otoño, entre sendas de Meigas y leyendas. Deseo, que en su viaje se encuentre por fin con la luz y la paz, y que esta le devuelva todo lo bueno que le arrebató la sin razón que compartió en esta Tierra.
Asunta Yong Fang, una abrazo con el Alma, y dales trescientos millones de besos a todas las que encuentres.
Nuestro iP5 y la N1, quieren recordarte en este rincón, con sus capturas de otoño.
Sigue habiendo esperanza,
Buen día Herman@s.


