DIA CIENTO TREINTA Y SEIS. Curro

Esto es un pensamiento centrado en la acústica que me enamoró de las cuerdas de Antonio Vega, de las letras de  Serrat y de aquel pajar convertido en casa rural de amigos en la Sierra del Rincón.



Y el «Romance de Curro El Palmo» me ha acompañado desde el momento que me encontré con ese recuerdo olvidado que llama a Frascuelo, pero que no es el de la canción.



Y Madrid, temprano en la mañana se despereza entre fuentes en Sol …

… y glorias por la Gran Vía, y el romance de fondo acompaña el paseo.


Cruces protectoras y ángeles que vencen al maligno, gente sentada que parece ajena a su diestra y siniestra, pero presidiendo y dirigiendo los pensamientos cercanos.



Cúpulas y encuentros en el cielo, que entran en la mañana. Con ganas de repetir el sueño que pierdo por no perderme en el tiempo, que sin ser mío, me han regalado para ocupar con libertad de pensamiento y opción de dar o tirar.



De verdad que las palabras salen solas si te dejas tocar por el claro y oscuro, las sonrisas y contrastes de un paseo sin pretensiones y que termina aquí, compartido contigo y esperando que te haya gustado el Romance que soñó el Maestro y que pintó Antonio con sus cuerdas y su voz herida, para hacerlo suyo.

La N1 e iPhoto tienen la culpa de las miradas cazadas, que acompañan.

Feliz día Amig@s.