DIA CIENTO TREINTA Y TRES. Aspas

De fondo acompañaba Sabina, casi por casualidad rondando Linares Baeza con el fondo de su Úbeda natál. «Así estoy yo sin ti», vídeo malo para olvidar una canción inolvidable …

 

 

Mientras viajas por las venas de la piel de toro dirección al sur, vas cruzando paisajes que a pesar de su llanura con montaña dispersa, reflejan una luz y cortan siluetas que te hacen soñar y te transportan a otro tiempo.


 

Y entre esas líneas, con molinos de viento donde el Hidalgo de la Mancha pintó con locura de amor su leyenda universal, puedes encontrar el sentido de la vida, la entrega a tus sueños, la única manera de crecer y crear.


 

Cuanto romanticismo escondido bajo cielos y rayos. Esa forma de pensar que el día a día quiere matar y que a veces, algunos nos empeñamos en resucitar.


 

Sobre nuestro Rocinante japonés, dejamos al lado las aspas tecnológicas sin perder antenas, chimeneas y atrás el horizonte, con el sol absoluto tiñendo olivos y caminos paralelos por los que anduvo el maestro Machado.



Una forma de poner a prueba la N1 a ciento veinte por hora, y practicar distancias focales, apertura y velocidad de obturación.


Paz y sueños para este martes de calor.

Feliz día Herman@s