Ayer me compré una canción. Sí, la compré, además para compartirla hoy. Pero lo que tienen las cosas, que ha empezado a sonar Coldplay mientras sentía amanecer…
Juegos de luces que crean sombras y rincones que llenar con misterio o sueños.
Colores para inventar, para intentar imaginar con los ojos cerrados cuando estás con el bioritmo bajo. Al fin y al cabo son inmutables a tu sufrimiento, a tu alegría.
Son sin pretender ser otra cosa que no pueden. Evidencia para pensar. Sobre el cielo, los campos o el agua se convierten en paleta para dar el tono a tu Alma, a tus días.
Es el latido, quien elige el adecuado, y refleja en tu espejo el yo más secreto.
Disfrutad de los colores. Con «Speed of Sound», la NIKON y el folio del iPad con Photoforge hemos subido a este rincón de fluorescentes algunos de nuestros reflejos.
Feliz martes Amig@s.


