DIA CIENTO VEINTITRES. Caras

Terence. No se cual es su traducción al castellano pero en su día nos dejó vídeos con la moto metida en la habitación, pelitos de trenza y esa pinta de padrazo extraña que me chirría un poco. Eso si, el tema un clásico.



Pero a lo que iba, cuando llega el tren a la estación y el sol calienta su costado, si te fijas bien puedes ver al otro lado del espejo las caras que viajan…



Sin ser conscientes de ello, unas sonríen, otras fruncen ceño, aquellas hablan y algunas duermen, pero todas a la luz del sol que les da calidez y dibuja vida.


 

Hasta qué no dedicas tiempo para hablar con alguien, no eres consciente de las cosas que tienes, de la vida detrás de cada gesto. Descubres sonrisas donde debería vivir preocupación, tristeza esperando que fuera alegría, paz donde más guerra convive y odio en los que se aburren…




Una pequeña muestra de lo que somos, de lo coherente de nuestra existencia interior, que el sol a veces deja a la vista para mostrarnos tal y como somos.


La N1 y el iP5 también son así, muestran lo que ven sin piedad, bueno o malo, aunque siempre puedes suavizar las cosas con Photoforge para iPad y ocultar lo que no ves aunque mires.

 

Feliz miércoles herman@s.