DIA CIENTO VEINTE. Golondrinas.

Tenía pensado dedicarme la semana a la baladas clásicas de grupos duros. Esas que después de verles berrear en arameo y desear lo peor a amigos y enemigos, se sacan de dentro y nos dejan descolocados. Pero lo que me ha venido al pensamiento ha sido Steppenwolf, y su «Born to be wild».


Cazar vuelos es realmente complicado. Ver el momento en el que se aproxima el objetivo, enfocar, tener la cámara con la exposición y apertura preparada y moverte sin perder el foco, es entretenido…


Pero de lo entretenido a lo apasionante, y cuanto más complicado más emoción. Y es que congelar momentos que no puedes ver normalmente, tiene su encanto.
Por ejemplo, las golondrinas y vencejos me matan. Son pequeñas balas oscuras que surcan los cielos de ciudades y pueblos. Se agrupan en bandadas para dar las buenas noches y saludar los amaneceres alrededor de tejados y campanarios….


Verles hacer picados y barrenas, para luego remontar después de rozar el suelo es un espectáculo que os invito a contemplar ahora que están por todas partes…


Pues ahí lo dejo, esperando que compartáis la experiencias, y que os gusten la pandilla de alados nacidos para ser salvajes y vivir la libertad.

El procesador Expeed que controla el corazón de la N1 y el A6 que late en el iP5 son los responsables de procesar las órdenes que recibieron para guardar en algún rincón y compartir en tu memoria estos instantes. 

Feliz semana, Amig@∫.