Nada puede arrancar el dolor que queda a quienes pierden lo que aman. Sólo bálsamos en forma de palabras, consuelo, compañía y la fuerza de uno mismo para vencer, para aprender a caminar y compartir las cosas de otra forma, con quien amas, con quien no está al lado, pero que vive a través de y en ti.
Todas las vidas valen igual, todas duelen a alguien. Hoy en el día del Santo Patrón de España, a los pies de la ciudad que le sueña, al final de su Camino, un puñado de flores renacen entre vías, bosques y lindes. Tantas como caídos en el mundo, tantas como lágrimas.
Os dejo esta música. Es una melodía de tradición escocesa que habla de «flores en los bosques». En un momento, comienzan a sonar gaitas, como las que suenan en muchos rincones de la tierra mágica de Galicia. Una gaita por cada alma, una gaita por cada flor, una flor por cada alma.
Y como no, el recuerdo de que todos los días sale el sol, y que la luna sigue siendo la reina de la noche.
A pesar de las nubes, hoy toca dibujar sonrisas.
Paz y feliz jueves.

