DIA CIENTO DIECISIETE. Fácil

Ayer recuperábamos un clásico del rock de los noventa, cuando muchas bandas buscaban colocarse entre el Heavy Metal y el Rock «tierno». Querían llegar a más público tomando la estética más agradable de la época y evitando los extremos de los Maiden y los grupos más metálicos. En una de esas casillas se colocaba Bon Jovi, con algunos temas para el recuerdo como el que acompaña el pensamiento camino del tajo…Se busca, vivo o muerto…

 

 

Y con esta energía que quiere transmitir, nos vamos de paseo y desde el asiento del copiloto empezamos a querer captar la pausa de cada momento.

 

Y es que con un sol, cuatro árboles, algo de verde y un cielo, cualquier cosa que captures queda bien. El mérito no es de la cámara, y menos del que aprieta el disparador. Es la misma naturaleza la que pinta los instantes que por el ansia de la belleza nos empeñamos en guardar, y así es fácil.

Y para muestra un botón, o en este caso los momentos antes de llegar a un rincón de Cuenca, donde las acuarelas del Creador parece que se han derramado, mezclando colores que no tienen nombre, pero que no podrían ser de otra forma.

Al final me da un poco de cosa llegar a mi destino, y dejamos atrás la puesta. Se que quien me acompañaba en el camino agradecía el descanso.


Es complicado viajar con un «plastafotos», que se emociona cada «cero coma», con el detalle más bobo del mundo… o no…

Espero que os gusten, la N1, el iP5 y Photoforge han disfrutado de lo lindo estos momentos.

Feliz día Herman@s. No dejéis de mirar al cielo.