Ayer recuperábamos un clásico del rock de los noventa, cuando muchas bandas buscaban colocarse entre el Heavy Metal y el Rock «tierno». Querían llegar a más público tomando la estética más agradable de la época y evitando los extremos de los Maiden y los grupos más metálicos. En una de esas casillas se colocaba Bon Jovi, con algunos temas para el recuerdo como el que acompaña el pensamiento camino del tajo…Se busca, vivo o muerto…
Y con esta energía que quiere transmitir, nos vamos de paseo y desde el asiento del copiloto empezamos a querer captar la pausa de cada momento.
Y es que con un sol, cuatro árboles, algo de verde y un cielo, cualquier cosa que captures queda bien. El mérito no es de la cámara, y menos del que aprieta el disparador. Es la misma naturaleza la que pinta los instantes que por el ansia de la belleza nos empeñamos en guardar, y así es fácil.
Es complicado viajar con un «plastafotos», que se emociona cada «cero coma», con el detalle más bobo del mundo… o no…
Espero que os gusten, la N1, el iP5 y Photoforge han disfrutado de lo lindo estos momentos.
Feliz día Herman@s. No dejéis de mirar al cielo.



