DIA CIENTO DOCE. "Fosquitos"

Mientras escribía ha empezado a sonar esta canción. La verdad es que iba pensando en «Bailaré sobre tu tumba» de Siniestro total, pero era como echar más leña al momento, ya sabréis el porqué… Así que mejor paz, amor y buen rollito…


Llevo unas semanas con el tema de las frecuencias de los sonidos que no paro. Es todo un mundo para investigar, jugar, divertirte y luego renegar.

Así que como yo y los «fosquitos» no tenemos muy buena relación, recordé que vendían zumbadores que los alejaban utilizando frecuentas ultrasónicas inaudibles por el hombre, pero ensordecedoras para los trompeteros.

Realmente no es la picadura, que por cierto, sólo pican las hembras cosa curiosa, es por el aleteo alrededor de mis oídos. Es una vibración molesta que mi cerebro no sabe posicionar en el espacio y que me vuelve pelín irascible y acaba con mis descanso hasta que no sentencio el origen.



A las dos de la madrugada estaba comprando la App «Anti-mosquitos Pro»  y se la puse a todos los iCacharros de casa. A pesar de que las reseñas no la recomendaban, mi fe ciega en las frecuencias pesó más que la experiencia de los compradores-probadores.

Error. Puede que el único mosquito que hubiera en la casa fuera «gay», y por eso el superprograma con ondas ululantes no le afectara, el caso es que me ha picado, hasta en sitios que no debo nombrar para evitar preguntas. Tremendo.



Además, el mosquito gay, lo digo desde el respeto, no se enteraría de la frecuencia destructora, pero los gatos y perros de mi calle va a ser que si. Hasta el conejo se removía en su lecho, y los peces del acuario saltaban alegres.

Resumiendo, esta «app» sirve para animar fiestas animales y a reinonas mosquito, y si no … mejor me callo.

Por lo menos el paseo mañanero me ha relajado un poco, y con la N1 y el iP5, hasta he pasado un buen rato y me he olvidado de los picores.

Feliz Jueves Herman@∫.