DIA CIENTO ONCE. Haaala

Entre los regalos que aparecieron en un rincón, oculto entre globos, estaba un Fraggel. Uno de esos que en su día alegraba mis tardes y me hacían soñar y cantar, a ritmo de rock y percusiones. Pero también estaban los mappets, que me gustaban mucho menos, excepto su clásico, Maná, Maná …


El calor me seca hasta las ideas, pero no puede con los pensamientos dispersos y las miradas perdidas, en un paseo tardío en coche.
En las carreteras del día, te encuentras con cientos de ocasiones para exclamar un «haaala». 



Con las ventanillas bajadas y treinta y cinco grados rondando y rodando a las nueve de la noche, tampoco es que uno este para mucho. Eso sí os recomiendo ese momento en el que el coche avanza y el aire  cálido parece hasta fresquito.




Es ahí cuando aprovecho, se refresca el pensamiento y fijo la vista para ver que estoy mirando.



De vuelta a casa, amenaza tormenta y en la distancia se ven cargas entre nubes, «relampanpagos» que llaman en mi pueblo, y me siento cerca de la ventana para tirar trescientas siete fotos y no conseguir ni una sola culebrilla.




Mientras tanto, el puré con su calabaza, patata, zanahorias, manzana y comino se hace a fuego muy lento, y si en la calle hace calor y no se mueve una hoja, en la banqueta de al lado de la ventana, junto a los fogones, no os digo ná.

Así que esto es lo que sale, y lo que comparto junto a mi botella helada, esa que todavía no tengo dominada, pero que en casa me da lo mismo que se me atasque las lengua. Además, así me río sólo. ¿Será la caló?.

De momento, parece que sólo me afecta a mi, la N1, Photoshop, Photoforge  y Biglens para iOS, funcionan como siempre, y para muestra unas foticos.

Buen día amig@s.