Siempre he mirado con anhelo el cielo, con deseo a los pájaros y envidia a los algodones de mil formas. He alargado mi mano para dibujar sobre fondos azules sueños y pensamientos.
Daría tiempo de mi vida por sentir lo que sienten desde ahí arriba, por mirar desde el otro lado de la nube, sintiendo el roce del viento, la caída al vacío, la libertad absoluta.
Pero no nos preparó el Creador con alas para volar, a cambio, nos regaló corazón y alma para soñar, pensamiento y razón para crear.
Y así debe ser, porque a veces pueden más lo sueños que la mayor de la realidades, y basta cerrar los ojos para sentir como el suelo desaparece bajo tus pies y los jirones de almohadones se enredan entre tus dedos, para sentir un picado.
Vuelve nuestra luna para despedir la primavera, sólo un día después la veremos de nuevo llena para empezar a menguar y completar su ciclo.
La Nikon 1, el iP5 y Photoforge para iPad me han llevado de paseo por los cielos de Madrid, y aquí tenéis el resultado. Espero que os guste.
Feliz Lunes Herma@s.



