No tengo muy claro como es el color púrpura, no se si se parece al morado, al lila o al traje de faena de los cardenales. Lo que si sé es que Purple Rain es un clásico de un maestro del rock, soul, funk … Prince.
Mientras esperaba la llegada de los «invitados», aproveché la posibilidad del momento y me asomé a la terraza en obras.
A través del cristal se veían las formas de la cabeza de felino, con alas y volutas en el cuerpo. Escoltaban amenazantes las cruces de la balconada, …
No tengo ni idea del por qué el maestro artesano en su diseño pensó en estas formas, pero fijo que algo nos quería decir. Algo casi cotidiano en su época y que ahora le da un halo de misterio que yo me empeño en buscar…
Entre columnas veo que la hora se acerca. El faro de Atocha, me despierta del viaje. Deslumbrado por la luz el sol, me vuelvo al contraste de luces que dibujan las lámparas del pasado.
Es genial, no veo nada, sólo lucecitas blancas en los ojos, Purple Rain de fondo y los pasos de invitados que empiezan a sentarse.
Hemos vuelto del momento al instante, apago la Nikon 1 después de pasar por Eye-Fi las capturas al iPad, desde donde con iPhoto viajan por Web Albums a Picassa y de ahí a Blogger.
Paro la música, y retomo los latidos donde los había dejado.
Me lo he pasado bien.
Feliz Día Amig@s.



