DIA OCHENTA Y OCHO. Zaragozano

Les debo y tengo que darles tantas gracias que comienzo con la canción que me recuerda la alegría que sentía compartiendo el día a día con ellos.


 

Ellos están viviendo de primera mano el rodillo del capitalismo aplicado sin piedad. Allí donde compartimos cientos de momentos de vida se cerró después de muchos años de entrega y esfuerzos para encontrarse con un nuevo horizonte que construir, pero con el bagaje bueno y malo de la edad y la experiencia.


 

Pues con un par:
Carlos del que aprendí el saber estar, la templanza y la nobleza de la justicia, montó Dulce y creativo, y ahora endulza de otra manera los días de mucha gente. Vive y deja vivir, y a pesar del nervio escondido, llega más la genialidad creadora de un artista y de una de las mejores personas que he conocido.


 

Mira que le dábamos cera al Cara Estaca, al Sr. Cara Estaca, metódico, ordenado, paciente, siempre de buen humor. Se zampaba unos bocatas que le hacía su madre, que porque ya teníamos una edad, pero era para quitárselo en el recreo. Pasó de fumar mucho a dejarlo sin más, de calculín a responsable de unidad, y de el último al primero, pasando por amigo en mayúsculas. Se lanzó con Babyboom al vacío, y como no podía ser de otra manera, viajan por el mundo desde Callejeado por el planeta.




Tasio, uno de mis primeros jefes de «palo», que me enseñó que eso no existe, que me hizo creer en el equipo, método y trabajo desde el respeto, y sobre todo humanidad y sencillez en todo. Le conocí con apenas ocho años y quince después me entrevistaba para trabajar en su empresa. Ayer comenzaba de la mano de su San Antonio, un nuevo sendero hacia la realización personal, con el proyecto Quiromasajes Sanan….



Ernesto, Merche, Feli, caminamos justos unos años, y mucho de lo que soy como trabajador se lo debo a ellos.

En fin, que me da una alegría inmensa cada vez que les veo emprender viajes, que son triunfadores y luchadores. Maestros y buena gente. Amigos de los de los libros que dicen que no existe, pero que siempre están ahí, y que hoy quiero recordarles lo mucho que les quiero, y les extraño.

Parte de esta bitácora nació de nuestra primera web, «El Zaragozano», nuestra forma de decirnos buenos días todas las mañanas, y no es más que un homenaje a ellos, y ahora a vosotros los nuevos, en este paseo que compartimos cámara en mano, y pensamientos al vuelo.

Sed felices, y gracias.