La Zion Rave casi al final de la película, es bastante espectacular. Hombres que viven ocultos, pero en libertad, bailando para hacer temblar la tierra y hacerse escuchar. Todos a una, en contra de lo programado.
Y es que nada más levantarnos comienzan las decisiones. Mi primera del día es: ¿apago o cinco más de snooze?. De ahí pasas por el aceite o mantequilla, azul o rojo, heno o pienso, bus o tren.
Con los días y la mecánica vas creando patrones, secuencias de hábitos y costumbres que se almacenan en células vivas que reacciona a los cambios de estado…
¿Entiendes ya el por qué de los ceros y unos y no sospechas de nada?. Programas con instrucciones almacenados en memoria compuesta por celdas que reaccionan a los impulsos eléctricos generados por una fuente… Ejecución de rutinas que forman funciones y agrupados en clases supervivencia, placer, trabajo…
Agua, ceros y unos… ¿Y el alma?. El resultado de los errores entre rutinas, el bug de programación que rompe la línea de código y llama a la función no prevista…
Aunque te va a dar lo mismo, nada es azar, pero sí el conjunto de tus decisiones y tus bytes interpretados por la realidad. Eso te hace especial, en este esquema ¿donde colocamos a nuestro árbol?.
Pues más ceros o unos son los que la luz al sensibilizar el CMOS de la N1 han creado mientras ejecutaba el programa «andamiraqueimagenmas bonitatsacalacamarayhazleunafotoparacompartir».
… El resto más decisiones programadas a través de cables, fibra y un poco de mi intentando mostrar las imágenes tal y como las ha sentido mi rutina, con ayuda de Photoaster para iOS.
Eeeeh!!! ,que somos polvo de estrellas, y es ahí donde reside la magia que forma nuestro alma, y que lía a MATRIX para hacernos sentir vivos.
Feliz día herman@s


