DIA OCHENTA Y DOS. Vagón

Una aventura tras otra, así suelen ser los días en el vagón. No se cómo la gente prefiere el rollo del coche, con atascos, aparcamientos y la tomadura de pelo de los carburantes… Así que, aparte de por no tener ni carnet, ni coche, yo prefiero el tren, y el recuerdo de hoy para uno de los genios que nos deja. 


Dicho esto y a ritmo de órgano, la danza del asiento libre es un arte poco conocido pero lleno de simbología que requiere estudió y práctica.
A pesar de mis más más de 20 años de experiencia la sospecha de embarazo sigue siendo uno de mis temas pendientes. La duda lleva a la indecisión y aquella que hace tiempo que no ves pero te suena, ha desarrollado algo en el bajo tórax que se queda en medio de todo…


Tu sentado, ella de pie, todos mirada abajo, y yo mirada espía: te pilla. ¿Está o no?… ¿Que hago?.  Parada, puerta abierta y allá que se queda libre el asiento y lo ocupa. Confirmado, era un positivo, pero está sentada.

Respiras y cuando comienzas a relajarte otro sospechoso. Por la ropa la apuesta se complica. Te sientes mal, así que decides hacer como que te vas a bajar para ver si se posiciona y facilitar la sentada, no vaya a ser que después de todo llegue el despabilado de turno, y de al traste con el plan.



Y así que fue, hacer amago y  tres bancadas más allá que se acerca un adolescente «pantaca caído» buscando y ella en su mundo. Reculo y recupero posición, esta vez dispuesto al placaje y bajarme en Águilas para dejar el hueco…
De repente una voz sobresale entre el traqueteo: ¿te quieres sentar?, ella con cara de interrogación no comprende el ofrecimiento, él señala su barriguita, ella cambia a modo enojado, y se anuncia la llegada al anden, donde el rojo perdido se baja, y ella indignada se sienta. 

El tema es que el corte de pelo no le favorecía, pero ella era ello, y su abdominal un orgullo más que una vergüenza. Embarazo negativo además de complicado. La intención era la mejor, pero el resultado inesperado. 



Cómo he echado de menos la luna, pero ayer en un despiste la pillé entre nubes, y en lugar del skyview para iOs, me bastó la Nikon 1, un poco de camera+, el iPad que recibió la imagen a través de eye-fi y este momento que siempre esperó para disfrutarlo contigo.


Feliz día herman@s,