Desde antes de nacer les poníamos música a nuestros dos corazoncillos, y una de mis preferidas que siempre les canturreaba y aún les sigo haciendo este esta nana del barroco italiano, que sin saber lo que dice me emociona, y creo que ellos cuando sean más grandes, la recordarán…
Además, el inicio del día ha tenido ese toque humano, de esperanza que me ha llegado.
Iba en mis pensamientos, negándome a usar el móvil o la tableta para no perder el placer de ir sentado divagando sin más. Pero notaba que el tren iba raro. Cuando paraba en las estaciones y luego quería arrancar hacía como que se calaba, pero finalmente funcionaba…
Hasta que se paró a la salida de un túnel y se fue la luz.
La primera imagen fueron caras iluminadas por las pantallas de tabletas y móviles. A continuación, lamentaciones por la falta de cobertura para llamar, luego preocupación y finalmente una voz, que parecía un homenaje al gran Alfredo Landa explicando que iba a ver como lo podía hacer, para estacionar el tren y que los que nos habíamos quedado en el túnel pudiéramos bajar.
El tren avanzó y se detuvo a la altura del andén de forma que se podía bajar … y subir. La voz «bonachona» volvió a sonar, explicando que «me da mucha pena, y lo siento mucho, pero es que no consigo que funcione este cacharro y nos vamos a tener que bajar,». Se abren puertas, se llena el vagón y nadie se mueve.
Minutos después se apaga la luz, y todos se bajan. Yo me quedo dentro y se vuelve a oír la voz, «vamos a ver si entre todos podemos poner en marcha y os llevo hasta Atocha por lo menos, vamos que lo podemos conseguir, ánimo»…
La imagen siguiente me emocionó, un vagón entero sonriendo, y con la cara iluminada esta vez no por la tecnología, sino por la risa sana, buena y agradecida del que comparte un buen momento….
Pues así, el buen hombre, profesional como pocos nos fue llevando en lo que llamó su tren, y al llegar a la última estación, volvió a hablarmos y nos deseó un buen día, no sin antes agradecer nuestra compresión.
Aplauso y chapó. Todavía somos capaces de hacer cosa de estas, reír y desear cosas buenas al de al lado, sin conocernos de nada, y además hay profesionales en este país que disfrutan de su trabajo y tienen la virtud de saber transmitirlo y tranquilizar. Me ha encantado.
Las fotos, de los habituales.
Feliz viernes y fin de semana amig@s.


