Mientras espero en la cola de los campamentos , no deja de sonar «Dancing Queen» en mi cabeza…
Etapas: Cierras una y comienza otra. Ciclos que son como la noche…
… y como el día. Y aunque no lo parezca , la costumbre de los días puede que te despiste y no seas consciente de ello.
No es mi caso, sobre todo cuando tienes dos joyas a los que ya les has cambiado la habitación tres veces, has regalado otra caja de ropa pequeña y descubierto una bolsa de pañales a medio acabar al lado de la «cajita de dientes» del Sr. Pérez.
Nos movemos y nada peor que dejar de mirar los cambios de paisaje, los días llenos de lo que parece que es igual, pero que sin duda no tiene nada que ver.
Nubes que cambian de forma, sombras y flores que pasan, y todo combinado en su instante único.
Nubes que cambian de forma, sombras y flores que pasan, y todo combinado en su instante único.
Y así, y con tantas cosas por delante, no me canso de ver el mismo sol que miras tu cada mañana, ni maravillarme una año más con la explosión de la primavera…
Con renovada pasión nos lanzamos hacia delante a un encuentro con nosotros mismos, a traspasar nuestros límites y buscar en cada etapa, lo mejor del camino.
Aprovecho para sacar el iP5 y las Olloclip, para pasar las capturas del paseo por Camera+ y subirlas desde la fila de espera a Picassa con WebAlbum. Luego de vuelta al tren, escribo lo primero que cazo en IAWriter y desde blogger lo pego para subirlo a nuestro rincón de cada día.
Feliz Semana amig@s,


