DIA SESENTA Y SEIS. Recreo

Me dormí echando de menos Luna, pero con una estrellita y la farola dando luz al «Geranium». Pero me he despertado con «Aquellas pequeñas cosas» y al salir de casa no sabía donde tenía la foto del pie de mi principito, una captura con días de vida comparando mi pulgar con su planta. 




De aquí salté al «Sitio de mi recreo», y como suelo hacer, me dejé guiar por el camino…


Subí caminando, mientras buscaba en el iP5 la voz de Antonio Vega, y al llegar a la parada, como pasa tantas veces, subí la vista al ver dibujadas siluetas en el cristal de la marquesina, y con el autobús de fondo, la canción empezando a sonar, la cola y la luz, saqué la cámara y como me pilló, así quedó…


Recordaba aquellos lugares donde cuando era adolescente jugaba, antes rodeados de árboles y ahora de edificios. Un recuerdo especial para el depósito de agua que funcionaba y todo, y que hace veinte años pintaron de azul y le pusieron de sombrero antenitas a los R2D2.


Llegando ya al tren, y donde por aquel entonces sólo pasaba una vía entre árboles y unos arroyos llenos de ranas y tritones, ahora está el parking con una de las primeras torres de comunicaciones de la ciudad que fue pueblo antes.


Y así, entre recuerdos y dobleces, juntando girones y remendando recuerdos que arrancan una sonrisa al reencontrarme con el «Patio de mi Recreo», fue pasando una a una las imágenes que la Nikon 1 guardan en su eye-wifi para procesarlas con el iPad y Photoforge, Camera+, PhotoToaster y de nuevo un viaje hasta Picassa para descansar en blogger y compartilo contigo.

Feliz Viernes amig@ y buen fin de semana.