Me encanta Batman. De siempre me ha parecido el héroe más cercano a lo humano, sin superpoderes, vulnerable, con paranoias en la testa, … y con muchos cacharritos y muy chulos. El puntito de la noche, los murciélagos como aliados, y el logo de Barcadi, así como los villanos de los que se rodea, completan un cuadro de lo más peculiar para dejarse llevar y ponerse el traje en carnaval.
Puede que haya más vigilantes de la noche y del día de los que creemos. Con la escusa de que parecen quietos y sin vida…
… petrificados y vestidos con atuendos de otras épocas que parecen muy lejanas, pero donde existieron y sirvieron como héroes a sus causas nobles..
… nos vigilan, y entre ellos hablan y se confabulan cuando los necesitamos y queremos vivir una aventura.
Pues así los pillamos, en tres sitios diferentes, con sólo abrir objetivo y entre el iP5 y la Nikon 1, nos pusimos a delatar sus posiciones, y dejar claro con iPhoto y BigLens sus atalayas de vigilancia y sus mensajeros alados.
Fijo que la cueva de Batman no la vamos a encontrar, aunque basta con creer un poco en ello, para imaginarla en cualquier lado y ver como nuestros protectores de piedra nos guiñan un ojo cuando los miramos mucho tiempo.
Feliz miércoles para tod@s


