DIA TREINTA Y NUEVE. Tiempo perdido.

Lamentando una y otra vez que aquel equipo no funcionara y después de utilizar el mismo procedimiento hasta cinco veces, llegó a tal nivel el bloqueo mental que se rindió. Maldecía en alto el tiempo perdido y la solución escondida. Lástima oír esto.


Pues así, mientras de fondo los lamentos se perdían, yo ganaba mi tiempo con una versión de una canción que acaba de descubrir mientras miraba la ventana del fondo, y utilizaba mi nueva app fotográfica KitCam gastando mi momento, contando hojas, macetas y encontrando nombres.


Eso si, como no la conozco bien, pasé luego la captura por Camara+, Phototoaster, Biglens, e iPhoto para iPad, antes de subirla a Flickr, guardarla en Google Drive e importarla al WordPress y Blogger desde Blogsy. Laborioso, pero es lo que a veces tiene el método. Lleva su tiempo sin prisa, llegar a tu objetivo….

… Le dije al compañero que enchufara bien el disco, pero es que como sólo se quejaba en alto, no escuchaba lo que le decía. En fin. Nunca el tiempo es perdido, ya lo dice la canción.

En las puerta del viernes, no corráis y disfrutad de este maravilloso jueves, como hace la sonda Cassini espiando Venus desde los anillos de Saturno o mirando a través de tu ventana.


Feliz día Herman@s