DIA OCHO. Abrazos

Y es que tengo amigos, de lo más machote que necesitan a gritos abrazos y que no los piden. Seguro que me confundo, y lo que siento y presiento es culpa mia por creer que todo se arregla con algo tan sencillo.

Yo soy hombre de abrazos, de abrazos de «machote», castos, fuertes y «apretaos». No, no se los damos a cualquiera, no hay una regla, sabes a quien puedes y a quien no, cuando es necesario, si es dama o caballero. Pero os cuento un secreto, un abrazo sentido vale un imperio, y cuando se da, te entra una paz, un chute de endorfinas, una complicidad, que las palabras no pueden explicar. Y sientes que no estás sol@ y que todo está bien. Es humano.

En algunos países del mundo, se paga por reposar en el trasero, en el regazo, o sencillamente por apoyarse en alguien. Aquí, te puedes comprar un conejito de angora, como nuestro «Nieve», super esponjoso y lleno de pelos, que ha decidido posar hoy ante la cámara del iP5 y ocultar sus ojos tras PhotoStudio HD para iPad. 


Pues nada, que Feliz día, y no os privéis de un abrazo de estos, que son «de gratis».