Eso es lo soy, un eterno ignorante con el ansia de aprender todos los días y cuando crea que se algo, descubrir que estaba confundido, que me queda aún más, que todo lo que creía saber era sólo una de las verdades que me he encontrado.
Así quisiera que fuera, así desde que uno se levanta, re-descubriendo y sintiendo lo que nos rodea, las personas, las cosas, los gustos, el cielo, el sonido, la risa, el dolor. No dejar de sorprendernos nunca, mantener esa curiosidad de niño, esa mirada inquieta llena de emoción, de ganas por aprender, de vivir, de amar lo que hacemos, ese brillo que nos confirma todos los días que la magia existe.
Creo que se algunas cosas, pero lo que si tengo la certeza es que me faltan muchas más por aprender y conocer.
Feliz Día, Herman@s
